Bustrofedón
De acuerdo a Wikipedia:
Bustrófedon, bustrofedon o bustrofedón: designa al tipo de escritura o al modo de escribir que consiste en redactar alternativamente un renglón de izquierda a derecha y el siguiente de derecha a izquierda (popularmente, serpiente). Aparece en numerosas inscripciones arcaicas, entre ellas las griegas.
La voz proviene del término grave latín bustrofēdon (bustrofédon), y éste del término agudo griego βουστροφηδόν (boustrofedón):
* βου (bou) o βοῦς (bous): ‘buey’
* στροφή (strofée): ‘vuelta’ o ‘giro’, στρέφειν (stréfein): ‘dar la vuelta’ y
* δον (don): sufijo adverbial.
Se refiere a la semejanza de esta manera de escribir con la trayectoria formada en las tierras de labor con el arado tirado por bueyes. A pesar de que la palabra griega es un adverbio, en español este vocablo se suele usar como parte de la locución adverbial «[escrito] en bustrófedon».
Shubidubi colabora en Bustrofedón, un proyecto literario en el cual me estreno como corresponsal. Para leer el texto pique usted aquí.
Radiolab presenta WORDS
El programa puede escucharse aquí. O bajarse desde iTunes.
Semana No. 3
Un mesero hace más de setecientos dólares a la semana trabajando ocho horas durante seis días. Una renta cuesta en promedio setecientos dólares por habitación, más de la mitad de la beca. Un café cuesta dos dólares. Un café helado en tiempos de calor cuesta tres dólares. Una botella de agua podría costar un dólar. La cerveza más barata cuesta dos dólares, el billar, la música y los borrachos con mal aliento no tienen precio. Una Tecate + un shot te tequila cuesta cinco dólares en el bar de la esquina. Un six pack de marca registrada en el supermercado favorito cuesta cuatro dólares, ocho si se trata de cerveza irlandesa negra. Una ensalada pequeña cuesta siete dólares, es suficiente. Un irresistible helado de yogurt sabor a té verde de toppings ilimitados cuesta cuatro dólares. Una sopa en Whole Foods cuesta tres dólares, carísima. Un litro de leche cuesta tres dólares en Trader Joe´s. Un boleto del metro cuesta dos punto veinticinto dólares, la tarjeta de viajes ilimitados cuesta noventa dólares. El cine cuesta doce o cartorce dólares, quizás algún día. Una bicicleta puede comprarse con suerte en ochenta dólares usada, el candado cuesta veinte dólares, del casco no he querido saber. Unos lentes, mica + armazón, cuestan ciento ochenta dólares. Un paquete de pan integral cuesta un dólar con cuatro centavos en Chinatown. Un aguacate puede costar hasta 4 dólares con los granjeros orgánicos del mercado itinerante de Union Square. Una lata de atún cuesta un dólar con treinta y cinco centavos. Un covertor de plumas cuesta veintinueve punto setenta y cuatro dólares en Target. Un libro cuesta de diez a veinte dólares con impuesto, un libro usado de uno a cinco dólares en Housing Works, donde todas las ganancias son destinadas a la beneficencia de personas que viven en la calle y enfermos de VIH.
El calor asqueroso fascina a los locales, el aire acondicionado es un arma de doble filo. Cine gratis, proyecciones al aire libre, exposiciones callejeras y galerías abiertas con vino gratuito los sábados por la tarde. Museos que ofrecen conciertos. Escenarios en cada parque, jazz, rock, blues, música clásica, electrónica, afroperuana, toda la música. Festivales de cine latino, de cine mudo, de cine neoyorkino, de cine para niños, de cine de culto, de documentales e indocumentales. Festivales de literatura. Picnics. Mercados de pulgas. Techos dispuestos a recibir cuanto humano no quiera dormir, indués, chinos, koreanos, japonéses, mexicanos, argentinos, chilenos, ingléses, irlandéses, colombianos, por mencionar a unos cuantos eternamente asombrados ante la vista de Manhattan a un río de distancia.
Qué hacemos aquí, hace cuánto llegamos, por cuánto tiempo. No lo sabemos. No queremos saberlo.
Una cajetilla de cigarros cuesta $11usd
Escribo este post desde un café en Brooklyn, a una semana exactamente de haber llegado a Nueva York.
Ojalá fuera posible que todos los seres humanos experimentaran por una vez en su vida el no ser absolutamente nadie entre paisajes desconocidos y que la causa del maravilloso desencuentro fuera un sueño por hacer realidad.
Ahora mismo me parece que no existe mayor fortuna que la no pertenecia.
Dejar México y llegar sola a Nueva York es lo más liberador que he experimentado.
Me pierdo cada día entre miles de seres humanos que igual que yo llevan su pasado en el corazón y el futuro en su imaginación.
Todo es una sorpresa, imposible perder la capacidad de asombro, las personas, de cualquier color y sabor, las estaciones de metro, los conciertos, los grupos sobre el escenario, los aplausos. La gran cantidad de ciclistas, el calor desproporcionado del verano, la lluvia que agradecemos. Las monedas que no logro identificar, el cambio que acumulo en un botecito para no pasar verguenzas usándolo. Las personas que celebran mi nacionalidad sin haber ido a México jamás. Los debates políticos en las lavanderías. El ilimitado esfuerzo de los inmigrantes por mantener sus barrios tan arraigados comos se pueda en su cultura. La comida internacional. La heterogeneidad. Quienes te llevan hasta donde vas. El silencio inexistente. Los helados de yogurt, el café helado. El agresivo aire acondicionado. La infinidad de historias que escuchar. Cruzar en cámara lenta un puente hacia una isla donde incontables seres humanos hacen su vida. Ver agua cada día.
Constantemente olvido quién soy, quién era y a qué he venido. Si estoy aquí de paso o si tarde o temprano me acostumbraré.
Aquí todo sucede al mismo tiempo, “you have to let go the feeling that you are missing something”, me dicen.
“No tengo nada que ver conmigo mismo” – Oliveira.
(En Nueva York la leche de soya no se diluye en el café.)
Playa del Carmen
Apenas sospechamos del pasado, el futuro lo hemos olvidado con un vodka barato y cigarrillos insatos que nos encuentran en este límite de la tierra donde no existe el tiempo. Cambiamos de piel, otra vez. Bebemos ante la eternidad de un país al que criticamos obsesivamente. Procuramos la amensia para conservar recuerdos fieles a nuestras vidas pasadas en vez de reinventarlas constantemente hasta deformarlas. El sol nubla la visión. La verdad es una ilusión óptica. No hablemos del amor como si se tratara de un acontecimiento racional, el corazón no tiene capacidad de análisis. Cantamos intrínsecamente, llevamos la música dentro escala a escala, sucesiones de tonos que se adivinan naturalmente. Interpretamos los colores como sentimientos. ¿De qué están hechas las metáforas? Diferenciamos el bien del mal como la imposibilidad de distinguir entre el sueño y la vigilia. Transitamos. Desechamos la evidencia de que existe lo correcto y lo incorrecto. Esperaremos a que la información se agote de nuestros organismos con el oleaje. La vida después de la muerte. Aún puedo leer algunos sueños ajenos, en la habitación de al lado se duerme tras la seducción del deseo de un amor permanente. Me gustaría encontrar a la Esther de Eliseo Alberto que se perdió en alguna parte. Levanta uno la mirada del libro y ve el mar, el descanso es más profundo, da la sensación de estar leyendo en el cielo sobre historias de la tierra de las ideas concretas. Los que moriremos estamos hechos de sueños. ¿Por qué era necesaria la idea de justicia y el anhelo imposible del sentido común? La cantidad de tristeza destinada para el mundo ha violado las leyes de la metafísica y se expande constantemente como un universo autónomo intangible que crece en los sentimientos de los seres humanos, dentro del universo que acoge el Planeta Tierra, que a su vez pertenece a otros indefinidamente. Aplaudimos nuestra capacidad de amar.
Heridas de guerra
Días entre el vacío y el vacío. Días que acontecen sin el pesar del tiempo, que ha dejado de contar. Días que no tienen presente, cuya noche es una mentira. El mar es el mismo que hace tres años, el aire y la marea sucumben a los humores del verano. El común de los mortales sospecha deliberadamente. Pocos encontramos los finales felices en la ultima página de un libro que hemos protagonizado hace setecientas hojas. Y leémos recuerdos inverosímiles hasta el abismo perfecto, un espacio agotado por la reinvención, un espacio de ausencia. Contemplación de la nada.
Lo que sea de cada quien, yo soy suya
El acto de haber venido cada día por algunos años a poner dos horas de música, no es más que la labor de una persona que procura mejorar un poco la cotidianidad de quienes la escuchan. De detonar decenas o cientos o miles de escapes en incontrolables puntos de esta temible ciudad, al mismo tiempo, con unas palabras, con melodías entrañables. De provocar cualquier cantidad de catarsis con cualquier cantidad de canciones para cualquier cantidad de público, para quien pueda olvidarlo todo por unos minutos musicalizando su vida, su noche, un par de horas, para hacer las paces con el mundo. La importancia de tocar por lo menos la vida de una persona a su favor, es la experiencia más satisfactoria. Si es más de una, no existen las palabras.
Hacer radio es un privilegio inestimable.
Nada ha sido más emocionante que hablar desde el misterio. Que arriesgarse como ser humano, tan simple y tan complejo, en un personaje que es juzgado por el discurso de su voz.
Agradezco infinitamente a todo aquel que alguna vez me hizo el favor y puso atención. A quienes mandaron mensajes de amor, desamor, de duda, de angustia. A quienes pidieron una canción. A quienes olvidaron el tráfico. A quienes recomendaron un libro, a quienes leyeron los libros recomendados. A quienes escribieron los ejercicios. A quienes se identificaron como duendes, a quienes no. A quienes se quejaron del mundo exterior y se ocultaron conmigo en una cabina de radio. A quienes aún creen que podemos cambiar al mundo y lo manifestaron, a quienes no. A quienes se autoexaminaron. A quienes simplemente escucharon.
Lo que sea de cada quien, yo soy suya.
Hágalo usted mismo
Como dice Noam Chomsky, Adam Smith, un filósofo de la política y la economía del Siglo XVIII, precisó que una meta importante de los negocios es engañar y dominar al público, promiéndolo. Una de las características de nuestros días es la institucionalización de ese proceso: las grandes industrias nos engañan intencionalmente. (No hace falta que estemos controlados por las fuerzas armadas si estamos controlados a través del mercado al cual estamos condicionados para sobrevivir.) Actualmente la influencia de estas industrias no sólo domina la comercialización de materias sino también el sistema político que se los permite.
Chomsky demuestra un salto: cómo el engaño de las corporaciones nos lleva al autoengaño tan fácilmente.
En el programa sobre decepción de Radiolab, concluyen que las personas depresivas son las personas que mienten menos, se autoengañan menos y viven más de acuerdo a la verdad. Las personas más felices, en algunas ocasiones las más exitosas, son aquellas que mienten y se mienten. También suelen ser más inteligentes pues ejercitan más su cerebro al mentir, porque mentir es un esfuerzo que requiere de más conexiones neuronales.
Sin embargo, quien no conoce su realidad es incapaz de cambiarla. Es imposible huirle a la publicidad. Imposible.
No seamos alguien que no elegimos ser. No dejemos de cuestionarnos si realmente son nuestras decisiones. Encontraremos, si buscamos, alternativas para burlar el sistema: siendo nosotros mismos.
Como decía Walter Benjamin, la oposición a ser consumido y utilizado es un límite en la cadena productiva.
No olvidemos todo lo que podemos crear con la autogestión.
¿A dónde van los años pasados?
Hoy empieza mi última semana en el radio. No me encuentro bien, nada bien. Ya me falta el aire o es que la profunda tristeza de la despedida me asfixia por la próxima falta de aire. Mi corazón se acelera y en mis ojos comienza a llover.
¿Cómo será la vida cuando ya no sea locutora? ¿Cuándo den las siete de la noche y no tenga que correr a la estación? ¿Qué será de mis noches? ¿Qué será de mi vida fuera de una cabina? ¿Qué será de mi sin recomendar libros entre canciones?
Muero, un poco, por dentro. Fallece una parte de mi, una grande. Se queda aquí.
Comienza afectarme el vacío, la falta del personaje que encarna mi verdadero yo, que hace demasiado tiempo que no distingo si Elvis hace a la Reina Duende o si la Reina Duende juega a ser Elvis. Si todo es una mentira y la única verdad es la que se comunica y desaparece instantáneamente… Hablando a nadie y a todos, en un micrófono misterioso dentro de una pequeña cajita de cristal perdida en una gran ciudad, donde nunca estamos seguros de que alguien allá afuera sepa de nuestra existencia. Donde la soledad no tiene condiciones de posibilidad y la compañía es tan imaginaria como real.
¿A dónde van los años pasados?
¿Quien soy si no soy una voz?
Más me vale ser Elvira y escribir muy bien, escribir mejor.
Veo Duendes
Esta semana es mi última semana en Reactor. Ojalá tuviera las palabras para expresar la profunda tristeza que me causa la despedida. Veo Duendes, así como lo fueron Elviernes y Antisocial, han sido, tan ridículo como pueda interpretarse, lo más bonito que he tenido en la vida, después de la Alfabetización.
Veo Duendes ha sido la oportunidad más alucinante que he tenido de tocar la vida de incontables seres humanos, através de canciones maravillosas que enaltecen el espirítu en un contexto económico, social y políticamente desalentador que condiciona nuestro México actual.
Recomedaciones de libros, películas y todo aquello que me ha cambiado la vida, esperando que al público le suceda igual.
Para mi el hacer un programa de radio ha sido un servicio social, que en retrospectiva, siempre pude haber hecho mejor, siempre pude haber dicho más.
Dejar mi programa de radio es dejar mucho de lo que soy, la Reina Duende se queda con ustedes, en el recuerdo.
Me marcho a Nueva York.
Después de haber hecho un sueño realidad, me voy para hacer realidad otro. Porque espero que después de ver duendes a partir de una voz, de ahora en adelante los vean aparecer a partir de letras.
Todos los colores del Sol
Manual de la Corte
He aquí un sitio que procura que cualquier persona sin conocimiento de derecho o de procesos legales, entienda, por responsabilidad propia, los casos que se resuelven en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Que todos puedan entender qué, cómo y para qué decide la Corte, así como los efectos de ello. El caso del “matrimonio gay” será el primer esfuerzo por traducir el lenguaje de los jueces al de los ciudadanos.
En este proyecto radica la importancia, ante la conveniente malexpresión mediática, de encontrar una alternativa incluyente en términos comprensibles que explica: qué es la Suprema Corte de Justicia de la Nación y cuáles son los casos que acoge (que irremediablemente alcanzan nuestras cotidianidades).
El primer caso: A partir del 1 de julio del 2010, la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidirá en torno al matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción por parte de estas parejas. Es la primera vez en la historia de México que la Corte conoce de un caso que versa sobre la diversidad sexual y los derechos relacionados con la misma. Más información aquí.
Genera
Porque aunque aún una minoría en méxico es la que puede llevar acabo proyecto tecnológicos, es una mayoría la que se beneficiará de éstos, Genera es una convocatoria de proyectos tecnológicos con incidencia social.
Estos son los ganadores:
Tepito Recicla: empresa comprometida con la socuedad, el ambiente urbano y el entorno natural, resposanble de la tranformación de los residuos con el fin de contribuir a una economía local sana, una mayor cohesión social, beneficios tangibles para el medio ambiente y un hábitat urbano de validad.
Iinkuna: un método implementado en las incubadoras de niños prematuros el cual busca proporcionar un control de temperatura más intuitivo y adaptable a sus requerimientos térmicos. Los niños prematuros necesitan una mejor calidad de vida basada en atención más humanizada y cercana. Inkuna aporta mejoras clave al entorno que requiere el niño prematuro.
Bibliofía: una empresa que busca fomentar una educación colaborativa y responsable mediante las herramientas virtuales existentes como el Internet. Proporcionamos a las escuelas las herramientas que les permitan mejorar la interacción y comunicación, así como el desarrollo del proceso enseñanza-aprendizaje mediante una plataforma web, con el fin de ayudar a crear y compartir material académico, de una manera fácil, colaborativa y responsable.
Rutanet: una comunidad de transporte en Internet que busca hacer más eficiente la industria del transporte. Cerca del 40% de los viajes de transporte se realizan vacíos y esto se debe a falta de información correcta en el momento oportuno. Rutanet mediante una aplicación web y móvil ayuda a que los transportistas encuentren cargas disponibles para llenar sus viajes de retorno o mover sus equipos disponibles. Así mismo permite a las empresas de logística, y cualquier persona con necesidad de transportar algo, encontrar transportistas adecuados a sus necesidades y en un sólo lugar.
Iluméxico: propone el diseño e implantación de un sistema solar para satisfacer las necesidades de iluminación en poblados sin energía eléctrica. El sistema consiste en un panel solar, un controlador de carga, una batería, y una lámpara tipo LED. Así, la batería se carga durante el día con la radiación solar, y posteriormente puede ofrecer iluminación en las noches a hogares que antes no contaban con ella. Comprende tanto del desarrollo de tecnología y de ingeniería eléctrica aplicada a la energía solar, la cual se diseñará y llevará a cabo internamente, así como de la vinculación del sector privado con instituciones de educación superior en un contexto social y de apoyo comunitario. Además diseñamos sistemas personalizados y económicos para las ciudades. Sistemas de iluminación para exteriores, entradas y fachadas en general con diversas funciones como sensores de presencia y de luz.
Bunch of Locals: una plataforma Web 2.0 gratuita que facilita y promueve el Turismo Auténtico* en México. (Es aquel en el que se participa en una experiencia tal y como la viven las personas de la localidad.) Bunch of Locals pone en contacto a proveedores de turismo auténtico (cualquier persona) con turistas de todo el mundo. A su vez genera una fuente de ingresos adicionales para el oferente y permite al turista acceder a rutas y actividades fuera de lo convencional y lo simulado.
Isla Urbana: un proyecto que instala sistemas de captación de agua de lluvia en casas de bajos recursos en la Ciudad de México. Buscamos perfeccionar la técnica de captación pluvial en su aplicación a la Ciudad de México, por medio del diseño de captadores adaptados específicamente a las condiciones ambientales, arquitectónicas y culturales de las casas de bajos ingresos.
Ingenial: Es un ahorrador de agua automatizado y de bajo costo. Es una adaptación para la regadera, con la cual los usuarios escogen el rango de temperatura al que les gusta bañarse y toda el agua que esté más fría o más caliente de lo que les gusta se desvía a un tanque de almacenamiento que después manda el agua a la caja del WC, al lavamanos o a la lavadora, ahorrando así el agua fría del inicio y la que se gasta mientras se está regulando la temperatura.
Urbanics: CityBook es una aplicación WEB que, basándose en el concepto de redes sociales, permite reportar y analizar el estado de la ciudad casi en tiempo real. Por medio de una interfaz gráfica sencilla e intuitiva, el usuario registra el tiempo y lugar en donde alguna cuestión que afecta su calidad de vida requiere de la atención del gobierno local o de las autoridades competentes.
Dencanse en paz, José Saramago
“Tienen razón los escépticos cuando afirman que la historia de la humanidad es una interminable sucesión de ocasiones perdidas. Afortunadamente, gracias a la inagotable generosidad imaginación, vamos supliendo las faltas, rellenando las lagunas de la mejor manera posible, abriendo paso en callejones sin salida y que sin salida continuarán, inventando llaves para abrir puertas huérfanas de cerraduras o que nunca llegaron a tenerlas.”
Alicia en el espejo
Maria Teresa López escribió en un par de años Alicia en el espejo, la historia del Multiforo Alicia de la Colonia Roma, al que tanto le debe la música alternativa mexicana y por el que tendríamos que luchar hasta el final de las ideas.
El libro está compuesto de una serie de crónicas y entrevistas que cuenta la historia del lugar. Una historia de resistencia en contra del sistema que regula abusivamente, desde la selección musical que llegua a los oídos de los amantes de la música alternativa, el de contrataciones, oportunidades y hasta el de las rentas de los locales para el mismo fin.
Qué inspirador resulta que en una ciudad de más de veinte millones de habitantes, tres personas decidieran procurar un laboratorio para la cultura que no tiene vida en los medios y las instituciones que lamentablemente educan a nuestro país.
Un recinto para grupos de música que apenas comienzan, muchas de ellas que tocan por primera vez, para artistas reconocidos mundialmente por sus mensajes, que de vez en cuando eligen cantar a 400 fanáticos.
Esta es una muy bonita historia del rock mexicano, que pasea por los géneros más representativos de la música contra el poder, de la búsqueda de la identidad fuera de las ofertas masivas, de quienes tienen algo que decir y votan en letras y melodías por cambiar un país. El rock visto como una militancia artística pronunciada, profesada.
No sólo se trata de la música por la experiencia estética, se trata de la lucha y de los ideales que tuvieron esclavos negros que tocaban blues, raperos marginados en nueva york y que tienen tantas bandas mexicanas ahora ante un gobierno sumamente ciego.
Si el rock es una actitud, lugares como el Foro Alicia permiten que sea para muchos una forma de vida.
Prisión
Seres humanos amurallados. Encerrados. Dentro de construcciones que escapan al tiempo. El espacio determinado. El engaño. El viento visitante. Las nubes acompañantes. Los pensamientos que torturan. Las reflexiones inimaginables. La soledad, la eterna soledad. El más profundo anhelo: la libertad. El más allá. La vida perdida. El cielo injusto. La tierra caliente. El futuro inexistente. Los días y las noches, el eterno retorno de lo mismo. El suspiro del atardecer, qe vislumbra horizontes insignificantes.
Desncanse en paz, Bolivar Echeverría
En el caso de cultura, a partir de los estudios sociales realizados debemos depurar sus contenidos inmediatos para buscar sus causas y consecuencias que refieren a una ontología del hombre, ante la multiplicidad de ejemplos fácticos, lo que se puede proponer es un esquema o patrón funcional al incluir a los hechos distintos, y que si se encuentra un hecho que no corresponda a tal esquema, este deberá de ser modificado.
La definición de cultura de Bolivar Echeverría en Definición De La Cultura que se basa la noción de reproducción social, o sea acción del sujeto sobre la naturaleza y una reacción de ésta sobre él mediadas siempre por los instrumentos y los objetos, los medios y la producción y consumo , en la que la condición dual del ser del hombre ejerce su libertad de creación de medios artificiales al transformar la naturaleza, que le aportan sentido por medio de significados con los que mercadea en un constante movimiento de producción y consumo de significados, mismos que le constituyen una identidad.
Bolivar habla de significados como unidades de sentido, pues todo trabajo es un logro humano de sus ideas, en el que se define a sí mismo en su propio ser, hacer y hacerse, se auto realiza, se afirma como resultado del cumplimiento de una meta y como promesa de la satisfacción de una necesidad , se identifica con y en el producto, aquí encuentra su ser político, donde la libertad es la condición de posibilidad de la artificialidad.
De Definición De La Cultura, a pesar de que es un texto desde y para occidente, podemos rescatar elementos que son correctos y que nos aproximan a la humilde verdad de lo que se puede decir que es la cultura como son, además de la distinción entre cultura y civilización, principalmente el sistema de la semiótica, es decir, códigos, signos, significantes y significados. Es una verdad que la cultura acontece en el momento de que el hombre crea diferentes formas de vida a las que la naturaleza le proporciona para dar sentido a su existencia a través de la producción de mundos simbólicos que le permiten una identidad, el lenguaje es uno de los más importantes.
“La forma de un objeto sólo transforma a aquel sujeto que, transformándose él mismo al transformar a otros, requiere que los otros, al transformarse a sí mismos, lo transformen.”
Esto es lo que hace el hombre en cada cultura, en un sistema de la relación del hombre con el mismo, el mundo y los otros seres humanos. Porque nace con la necesidad y el deseo de crear por el cual resulta la cultura. Esta se origina con el propósito de solucionar la escasez que le es propia de su ser, que en cada uno de sus actos se dirige hacia un fin que a corto o a largo plazo le provea sentido en un mundo al que estamos arrojados , y enfrentamos en todo momento una escasez física y metafísica.
Intentar describir la cultura es retomar estos patrones mencionados para establecer un sistema que alberga el movimiento del hombre, en todos sus niveles, y que las formas de vida se muestren como un ejemplo del ser del hombre, la pluralidad de las versiones de lo humano viene de la tendencia a singularizarse propia de un proceso que es necesariamente concreto, es decir creador de compromisos…
Bolivar es muy atinado respecto de la semiótica pragmática del humano dentro de la noción de reproducción social, nosotros producimos y consumimos significados en los que nos encontramos a nosotros mismos, inclusive si no somos concientes de ello o si optamos por una identidad ya establecida por alguna comunidad, aún si estamos obligado a hacerlo.
A través de lo simbólico es que imaginamos, trascendemos y creamos. La cultura es un movimiento de significados que generan y constituyen una identidad que cobra vida en la reproducción social y que se pone en riesgo en cada intercambio de productos que resultaron del trabajo de la alteración de la naturaleza; el esquema semiótico que propone Bolivar es coherente a los estudios antropológicos y sociológicos en general.
De modo que la identidad es un concepto, no un fenómeno, como la definición de cultura, son solo ideas, y por lo tanto son susceptibles de modificaciones, en cuanto se encontrase alguna forma de vida que no correspondiera con el esquema
El concepto de cultura de Bolivar es el producto final de muchas investigaciones sociales que debió haber leído y analizado para después crear una distancia filosófica, del que su mayor aportación es que logró ver que el mundo humano es artificial, el habla, el lenguaje, el aprendizaje, los trabajos, los códigos, las formas e incluso la infancia y el sexo.
Lo que sí podemos decir de la cultura es que es un esquema que describe la relación del humano con lo otro y los otros, a través de la producción de mundos simbólicos que le aportan significados que a su vez dotan de sentido su existencia. La cultura es reproducción social porque es con y de los demás que adoptamos y rechazamos significados, en cada acción hay una producción de un significado, que es artificial, que consumimos previamente y que transformamos en nuestra identidad. Porque el ser humano busca la autorrealización.
“Estaré en la última playa del universo, esperándome.”
Se fue la luz. Caminé hasta la puerta en la calle, no se ve nada. El mundo exterior ha desaparecido. Es casi la media noche, aquí dentro un poco de lastimante luz me ilumina. Me obligo a escribir, al refugio de las letras que me acercan a mi. Hace tiempo que me encuentro lejos. Me pierdo en entre la razón y el deseo, enemigos míos.
En abril me titulé. Sí, ¡lo logré! Después de medavergüenzadecircuantos años después, defendí en un vestido rojo el acontencimiento de la filosofía en la literatura como proyecto social, ante tres sinodales.
Una nueva veta, la posibilidad de ejercerla. La gran celebración.
Un título. Díganme licenciada. Un ciclo que acaba.
Coachella, sin permiso, el reencuentro de lo insoportable. El hermoso pasado inmediato y Los especiales.
A la semana siguiente un correo electrónico me informaba extraoficialmente que fui aceptada en la M.F.A. in Creative Writing in Spanish en NYU. A mi padre no le sorprendió. Yo aún no lo puedo creer.
El Vive Latino, disfrutándolo secretamente como si fuera el último que transmito.
Unos días después, una llamada desde un departamento en la Colonia Cuauhtemoc confirma las sospechas previas, la universidad me otorga una beca completa + gastos de vida. Lloro, lloran.
Un restaurante a unas cuadras que pudo haber estado en Paris. Mi francés no alcanza a pedir toda la orden sin el auxilio del español. El amor. La luna llena desde la azotea.
Me voy, aún no lo puedo creer.
La decisión del desamor.
Comienza la cuenta regresiva por un sueño hecho realidad.
Nueva York.
Bloqueo de escritor. Encías sangrantes. El abandono de mi misma ante la pronta extinción de mi propia voz.
Cumplo 27 años en el abismo. Demasiados.
Thessala: “Este hombre sueña que en algún la parte del mundo encontrará a una mujer que desde siempre ha sido suya. Cada día toma su pluma y le escribe.”
Aprendo a leer los sueños ajenos sobre un escenario debajo un cielo que cambia de lugar. Aplausos.
Visto de negro al lado de un almirante, mi padre.




