En una época de descontentos monumentales y cuentas pendientes con el mundo, sorprende que la exposiciòn de los agravios permanezca en la sombra, inédita. Aun más cuando la literatura como arte de la queja posee una historia que se remonta hasta la antigüedad. Este hueco exige ser restituido con una dosis necesaria de bilis. La colección VERSUS se propone rehabilitar el desgastado arte de la
diatriba que hace tiempo se encuentra atrapada entre las redes mediáticas de la “polémica”, un cuadrilátero sin reglas donde prevalecen los golpes bajos del escándalo sobre el esgrima de la argumentación y la inteligencia.
Contra la televisión, Contra el amor, Contra la alegría de vivir, Contra el trabajo, son sólo algunos de los temas que enfrentan pugilistas de todos los tiempos y todas las latitudes. Cada mes aparece en formato de bolsillo y a un precio módico un original enfrentamiento entre escritor e idea.
Próximamente: fiesta de lanzamiento de VERSUS y 3er aniversario de Tumbona Ediciones. ¡No falten!
Hoy tenemos como invitada en Shubidubi a Aridela Trejo, amiga de la infancia de la autora de este blog y activa del mundo editorial. Trabajó mucho mucho tiempo en el Fondo de Cultura Económica y ahora lo hace en Tumbona Ediciones.
Nos explica la nueva ley del libro:
Después de dos años de debate, el pasado martes 29 de abril el Senado finalmente aprobó la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro. Uno de los puntos más importantes y controversiales de esta ley es el precio único del libro. De ahora en adelante los editores podrán fijar los precios de los libros sin tener que acoplarse a las condiciones a veces injustas de los distribuidores o los puntos de venta, y estos precios serán los mismos en toda la República. Los lectores podrán comprar libros en las librerías de su preferencia, se hará una elección de acuerdo a parámetros muy distintos a los actuales. Las personas compran libros en donde se ofrezcan mayores descuentos. Sin embargo, la competencia no es equitativa, ya que los grandes consorcios o “supermercados de libros” para citar a Vivian Abenshushan, editora, se pueden dar el lujo de ofrecer descuentos porque compran los libros a los editores a precios bajísimos. Los editores no tienen muchas opciones, o aceptan estas condiciones o sus libros no se venden en estos puntos. Ante esto las pequeñas librerías, en donde el trato es más directo, amable, en donde se respira un ambiente cálido y se ve a los libros como lo que son y no como mercancías, no pueden competir. Los gastos que se generan como la renta y los servicios, más las ventas no siempre alentadoras, no les permiten abaratar los libros. Pero gracias a esta ley ahora los libros costarán lo mismo en todos lados, así se fomentará el surgimiento de nuevas librerías y con ello gradualmente el hábito de lectura en este país. Cabe mencionar, que esta iniciativa se ha logrado gracias al entusiasmo de todos los dedicados a la industria editorial, muy a pesar del expresidente Vicente Fox quien la vetara hace dos años y de los muchos legisladores panistas que ayer martes votaron en contra.
Atención: Este post no es apto para quienes odian que les cuenten el final.
Alguna vez alguien me dijo que leer el último párrafo de un libro es la mejor manera de comenzar a leerlo.
But that is the beginning of a new story—the story of the gradual renewal ofan, the story of his gradual regeneration, of his passing from one world intoanother, of his initiation into a new unknown life. That might be the subject of a newstory, but our present story is ended. –Fyodor Dostoyevsky, Crime and Punishment (1866; trans. Constance Garnett)
American Book Review enlistó las 100 mejores líneas finales de las novelas, que si bien pueden animar a leer a muchas personas que se intriguen por la historia detrás de ellas, también pueden tomarse como frases aisladas producto de un contexto desconocido.
*Post no apto para quienes creen que subrayar los libros es un crimen.
Biran Dettmer pasa diez horas al día de lunes a viernes haciendo arte con libros y pedazos de ellos, que ahora mismo se encuentran en exhibición en la Packer Schopf Gallery en Chicago.
De Robert Walser. Tenemos ante nosotros un libro de un lenguaje tan formal que excede la elegancia. El libro narra en primera persona el paseo matutino de un poeta en busca de inspiración. Aunque el tono puede ser de momento exagerado la importancia de la redacción versa en el reflejo de su interpretación de un barrio cotidiano.
Este libro me lo regaló una amiga de esas que inspiran llamada Madela en mi último cumpleaños. Y ahora entiendo el porque. Siempre le dije que quería ser escritora y ella es una de textos que admiro, me imagino que su intención era presentarme el fascinante distanciamiento de la realidad que tienen los que transforman el mundo con las palabras.
Un paseo está lleno de importantes maniestaciones dignas de ver y de sentir. De imágenes y vivas poesías, de hechizos y bellezas naturales bullen a menudos los lindos paseos, por cortos que sean. Naturaleza y costumbre se abre atractivas y encantadoras a los sentidos y ojos del paseante atento, que desde luego tiene que pasear no con los ojos bajos, sino abiertos y despejados, si ha de brotar en él, el hermoso sentido y el sereno y noble pensamiento del paseo.
Parece ser que los policías de nuestra capital están desarrollando afinidad por la lectura. O no. Pero quizás algunos de ellos lo hagan después de que Juan Hernández, poeta mexicano, le ha hecho llegar a la Academia de Policia un tiraje de 30 mil ejemplares a través del curso ingeniosamente titulado Letras en Guardia.
“Hay el mito de que los policías y militares son unos ogros que se comen a los niños y luego los vomitan; no, ellos son gente como nosotros que pueden emocionarse con una obra literaria, que les gusta el cine”, dijo el escritor Francisco Haghenbeck, guionista de cómics como Supermán y Batman, quien estuvo este miércoles en la presentación de la antología.
(Nótese que no se habla bien de la fuerza policiaca.)
De Julio Cortázar. Comienzo a pensar que éste es mi autor favorito. Este libro, como anuncia el título está escrito a manera de prosa, poética narrativa sin ritmos estrictos pero con cadencia. El tema principal del texto son las anguilas y su ciclo de vida, más curioso de lo que uno se imagina, resulta que al final del río se entregan a la sal y se dejan morir. El sentido de la vida de las anguilas tiene más propósito que algunos nuestros.
El libro está comprendido en historias paraleras. Es encantador lo complejo de una historia comentada sin puntos y aparte. Es una historia veloz en la que uno se pierde una y otra vez como en un laberinto repleto de metáforas de poesía argentina setentera. Una idea tras otra, enunciados que llegan a su final sin significado aparente. Es un juego, regresamos para certificar qué es lo que nos está contando, nos reta y dudamos, sin embargo se pasan las hojas fascinados porque al leer lo estamos recitando.
Altamente recomendable, para mentes adictivas en una tarde sin prisas.
El Milenio reporta que el libro más vendido durante la Feria Internacional del Libro en Guadalajara fue Maridos de Ángeles Mastreta con 542 ejemplares.
El segundo lugar es para Abuelitas, abuelitos y otros ángeles benditos de Armando Fuentes “Catón” y el tercero para El juego de la vida de Florence Sovel Shinn.
El resto de los libros más vendidos son Por qué los hombres aman a las cabronas, de Sherry Argov, en Diana; el libro infantil La peor señora del mundo, de Francisco Hinojosa, en el FCE (290); Visión de los vencidos, de Miguel León Portilla, en la editorial de la UNAM (275); El libro de los garabatos, de Taro Gomi, en el FCE (261); Los socios de Elba Esther, de Ricardo Raphael, en Planeta (207); el libro infantil Garabato, de varios autores, en Artes de México (199), y Los amos de México, de Jorge Zepeda, en Planeta (172).
La vida de algunas personas en Tabasco está comenzando a restablecerse pero muchas cosas se perdieron y han de recuperarse. Si tienen libros nuevos o usados que quieran donar para las escuelas y bibliotecas tabasqueñas, pueden ir a dejarlos en Bucareli 8 en la colonia Juárez, de lunes a viernes 9am a 8pm y de 9am a 4pm sábados y domingos, antes del 14 de diciembre.
Tuitilibros es un proyecto que se propone la utilización tecnológica en beneficio de la difusión del libro.Tuitilibros utiliza como herramienta Twitter, posteando diariamente libros en castellano. En este momento está publicando Rayuela, del argentino Julio Cortázar.
Bajo el lema “los libros se publican, los derechos no se pagan”, Tuitilibros publicará libros no pagando un centavo a los derechohabientes, y en el fortuito caso en que su tarea se vuelva redituable, se guardará el dinero para sí, porque Tuitilibros no paga derechos, pero sus integrantes tienen gustos y vicios que es necesario satisfacer prestamente.
Así que mientras perdemos el tiempo en notificarle a cientos de desconocidos lo que hacemos o lo que estamos pensando, podemos también ir leyendo un libro.
Un hombre solitario: Sinuhé, el egipcio. Del finlandés Mika Waltari.
Sinuhé es hijo de Senmut y su esposa Kipa. Vive en la ciudad de Tebas, alrededor del año 1300 A.C. Desde muy joven ingresa a la escuela de medicina con la esperanza de volverse un hombre sabio. Sin embargo, se encuentra con la corrupción, las bajezas y las mentiras que lo convencen de que hay algo podrido en su civilización. Así deja de creer en los dioses, pierde la inocencia y opta por alejarse de sus raíces.
Utilizado por Horemheb, un poderoso guerrero que termina por convertirse en gobernante Sinuhé viaja por Babilonia, Creta y la tierra de los hititas. Su corazón no deja de ensombrecerse, pues además de percibir que la falsedad y el capricho son la guía de todos los gobiernos, el destino trágico de las mujeres que ama lo convencen de que siempre será un hombre solitario.
Hasta donde tengo entendido, el personaje principal existió realmente aunque el autor se tomó algunas licencias con tal de colorear la ficción. No es un libro de historia, sin embargo las descripciones del autor nos colocan con viveza en los tiempos de los faraones, las épicas batallas y los fastuosos templos que los hombres les dedican a sus dioses.
El libro lo pueden conseguir en cualquier librería respetable. Échenle un ojo, no se van a arrepentir.
Me alegra que ya hayan llegado algunos mails propositivos para recomendar libros. Con este mail inaguramos esta sección que espero los seduzca desde ahora.
Uno de mis libros favoritos es The Dirt: Confessions of the World’s Most Notorious Rock Band; biografía de la famosa banda ochentena Mötley Crüe, desde la perspectiva de cada uno de sus integrantes: Nikki Sixx, Vince Neil, Mick Mars y Tommy Lee. Es un libro que me parece importante para cualquiera que le interese el rock, pues habla de los orígenes, aventuras, dramas, excesos y más excesos relacionados con la fama y la vida de un rockstar.
En algunos momentos puede parecer muy divertido, porque los excesos que cometen parecen dignos de una película cómica. A la vez son muy dramáticos, por las consecuencias que tienen sobre la vida de los integrantes de la banda y lo que sucede alrededor. Otra cosa interesante interesante es que se habla de toda la escena rockera del momento: AC/DC, Lita Ford, Iron Maiden, Pamela Anderson, Guns N’ Roses, etcétera.
Lo recomiendo ampliamente, de hecho lo compre a recomendación del Cha, que en alguna ocasión lo menciono en el programa del mañanero.
Hoy por la mañana, a propósito del Día Mundial de No Fumar, vino a cabina una doctora del Hospital General de México y estuvimos hablando al aire y tras bambalinas de cómo es increíble que conociendo la gravedad del asunto a todos sus niveles, fumemos los que fumamos. Y de pronto me pareció una gran estupidez. ¿Y yo por qué fumo? No estoy interesada en morirme lenta y dolorosamente, no. No me gustaría llegar arrastrándome hasta mi hogar en el tercer piso de mi edificio, tampoco. Seguro no quiero ser responsable de ni media enfermedad respiratoria de los que me rodean, lo juro. Cada vez que pago una cajetilla mi pepito grillo interior me regaña porque definitivamente no me sobra el dinero. Y en lo absoluto quiero que la crisis del medio ambiente se beneficie de mi insaciable necesidad de “tranquilidad”. Porque yo fumo por ansiedad, por tensión, por nervios, por frenética, por tener algo en las manos y estar haciendo algo. Lo mío es más psicológico que fisiológico. De modo que pretenderé sustituir mi adicción oral por otra cosa. ¿Alguna sugerencia?
Cambiando de asunto pero no de tema, como diría Saramago en Ensayo sobre la ceguera, tenemos aquí el nuevo video de los Editors: Smokers Outside The Hospital Doors, cuyo segundo disco An End has a Start sale en practacamente un mes. A mi me gusta, será porque es cursi. Me gusta la foto, la historia no está mal, me gustan el drama ficticio de un hospital, el agua, la banda intermitente, lo filmaron en Praga y tiene un final feliz. Los directores son Arni & Kinski, un duo de Islandia que hizo el de Hoppípolla de Sigur Rós, así que ya vemos son especialistas de la emotividad y el de Chasing Cars de Snow Patrol.
Y ya en encarrilada, aprovechando la previa mención a Snow Patrol, que me hacen muy feliz esos días de lluvia imaginaria y tormentas interiores, está el video de la canción del soundtrack de Spiderman 3. Es una obra de teatro infantil, una fórmula nada nueva usada en esta ocasión por el director de cine Paul McGuigan.
Y para rematar, otro video reciente en el que se representa una obra de teatro, nomás que en esta no quedan tan claro de qué diablos se trata, es el video de Phantom Limb de The Shins. Este disco, Wincing the Night Away, y esta canción me gustan mucho, muy indis, aunque el video es aburridón, a ver qué les parece a los que no lo habían visto.
Terminé de leer un pequeño libro de Julio Cortázar, (hubiera dado mi reino por una taza de café concentrado con él), que lleva por título El Perseguidor. Me fascinó. El narrador de la historia se llama Bruno y me imagino de se trata de un sujeto poco expresivo al hablar, de tímidos modos y trato formal. Un observador y analista sin remedio. Me gusta Bruno. Durante las 93 páginas tamaño bolsillo y de color viejo sentí que Bruno y yo teníamos algo en común, que me corresponde el nombre de Bruno, así como su oficio de periodista/escritor y su ambiciosa interpretación en muchas situaciones de mi vida. Bruno escribió un libro que ya publicó, que yo no leí porque no soy uno de los personajes de la trama, pero estoy segura de que como a ellos me habría gustado, aunque después de mi lectura prefiero conocer lo qué esconde un best seller como ese. Lo que yo leí es el relato de Bruno sobre su relación con Johnny Carter, un jazzman que hace tiempo que perdió el piso, si es que alguna vez tuvo ambos pies sobre la tierra, y el biografiado del autor. Johnny Carter es un tipo interesante, uno de los músicos más asombrosos que podríamos ver si tuviéramos la suerte de coincidir con alguna de sus presentaciones en Paris o en Nueva York, drogadicto y de una locura esquisita. Representa el artista que todos llevamos dentro. El escapista involuntario, quien no comprende la realidad y se pregunta a través de su obra de arte con catarsis inmediatas, de manera que no puede parar. Que despierta en sus melodías que gastan su lucidez para luego volver al campo minado del tiempo. Y así soy un poco Johnny Carter también, como lo serán ustedes con sus propias fórmulas. Cuando alentamos al niño que decía Nietzsche y que somos sin saber, el que rompe naturalmente los esquemas racionales que nos atrapan y nos permite seguir andando. Que nos hace a cada unos de nosotros un perseguidor.
Una razón importante por la que a muchas personas no les gusta leer es porque los sometieron a la dolorosa experiencia de obligarlos a leer todo Don Quijote a los 12 años. Otra razón es que aún no han encontrado un libro que les guste mucho, les funcione como sistema de acercamiento a un contenido y así les motive a leer otros libros. Si el segundo caso es el suyo quizá se animen a leer una historia de ciencia ficción de un autor con el cual ya esté comprobado que tienen afinidad. ¿Cómo saberlo antes de la lectura? Hagan este test: ¿Qué escritor de ciencia ficción eres?
Yo soy Stanislav Lem: This pessimistic Pole has spent a whole career telling ironic stories of futility and frustration. Yet he is also a master of wordplay so witty that it sparkles even when translated into English.