Archive for the ‘Filos’ Category

Letras y Filosofía

Sábado, Septiembre 26th, 2009

Ursula K. Le Guin, explica en su artículo A Message About Messages, que los significados de una historia o de una novela sólo pueden ser entendidos participando del lenguaje propio de la historia, por lo tanto, reducir una historia a un mensaje o a una lección, traiciona la historia y la destruye, porque las obras de arte no sólo las percibe la mente sino las emociones y el cuerpo. A diferencia de otras artes, como la pintura, el baile o la música, en las que comunmente el mensaje se interpreta desde la reacción sentimental o corporal. Con la literatura, por ser un arte en palabras, se suele cometer el error de creer que al traspolarlo a otras palabras no se pierde nada, se piensa que una historia es tan sólo una manera de expresar un mensaje intelectual que deberá ser develado.

En la opinión de Le Guin, quien escribe historias sin pensar en el mesaje de estas, el mejor acercamiento a una historia radica en reconocer que el arte nos libera y que una obra literaria llevará a su público a un lugar más allá de lo que puedan decir sus palabras, en la apertura del lector a conocer otro mundo que pueda sorprenderle y no usarlo como un código para desifrar. Leer es un acto de pasión, una historia se experimenta en tanto que se reciben no sólo con la mente sino con el corazón y el cuerpo, incontables sensaciones o sentimientos que cambiarán cada vez que se relea. Ahí está el entendimiento, en la reacción.

Al contrario de Le Guin, en el artículo de Margaret G. Holland, quien piensa que sería útil pensar en la relación entre novelas y la ética, como la ciencia y la filosofía de la ciencia o el arte y la estética, titulado ¿Puede la Ficción ser Filosofía?, cita y analiza el trabajo de Martha Nussbam para aclarar la diferencia entre la ficción y la filosofía, así como en qué punto estas dos conviven.

Partiendo del hecho de que la literatura tiene la peculiaridad de enganchar al lector como la filosofía no lo hace, Nussbam defiende que algunas novelas logran que el lector reflexione sobre las dimensiones morales de la historia que lee. El lector interpreta el significado moral de tales circunstancias y desarrolla una perspectiva crítica de cómo los personajes deberían de actuar. Efecto que no logra la filosofía ni siquiera cuando usa ejemplos. Nussbam incluso piensa que algunas novelas son textos irremplazables de filosofía moral, porque une los objetivos de cada una: “La filosofía busca el entendimiento y la moral busca el bien en la vida humana.”

Según Iris Murdhoch,”el arte es lo más educativo que hay”, la literatura puede mostrarle al lector áreas de la vida moral que la filosofía en sus explicaciones sistemáticas apenas alude. Las cuestiones morales son mejor representadas en circunstancias específicas y personajes que las suscitan, sin que el lector padezca el asumir la responsabilidad que el personaje sí.

Con el arte se da la actividad mental que precede a la conducta. En cuestiones educativas, la literatura es superior a la filosofía, que es abstracta, discursiva y directa, y que busca profundizar en los conceptos generales, el examen crítico de estos a través de una reflexión sistemática. Murdoch sostiene que no son las obras de filosofía, sino las obras literarías que proyectan cuestiones morales y procuran entendimiento, Nussbam sostiene que detonan en el lector pensante reflexiones filosóficas.

De acuerdo a Nussbam, un literato puede postular verdades que no pueden ser comunicadas en el argumento filosófico, el contenido cognitivo y emocional están determinados por el género y el estilo. El estilo común de la filosofía no presenta todos los aspectos morales de los significados de la vida, distinguiendo entre mostrar y decir. Apesar de que la filosofía en ocasiones utiliza diálogos o ejemplos, no desarrolla una historia que pueda atrapar al lector con personajes y la experiencia de problemas específicos detallados, que no tienen los límites del método filosófico, más general y sistemáticos, que no expone el proceso moral en toda su complejidad con la cual el lector pueda identificarse o imaginar con riqueza.

La narrativa literaria no reporta verdades, sino experiencias similares a las de la vida real. Un texto teórico, riguroso y abstracto no lo hace.

¿No es entonces necesario que la filosofía se sirva de textos literarios para hacer accesibles sus contenidos?

Materialidad Filosófica

Lunes, Mayo 25th, 2009

Dudo haber comentado algúna vez sobre el origen de este blog. Hace poco más de dos años que con una cuenta en Blogspot empecé con la idea de postear los avances de mi tesis de titulación, lo cual apenas me propuse dos años después de haber terminado la carrera. Así que trabajando para dejar de ser la verguenza académica que soy, encuentro el momento para explicar de qué va este eterno texto.

El objetivo de la tesis es demostrar que la filosofía se materializa en la obra de arte. Para lograrlo, uso un cuento de H.G. Wells titulado La Puerta en el Muro, del género de la literatura fantástica. Detecto los problemas filosóficos que se encuentran en este, explorando consecuentemente la relación entre filosofía y literatura. Profundizo en los problemas desde la postura del mismo Wells, quien ejerce la labor filosófica con herramientas literarias. Las conclusiones son que no se puede hablar de la felicidad, o de la belleza, por ejemplo, sin ser reflexivos al respecto, la filosofía es una ciencia en cuanto a método, pero no es la única forma reflexiva. Así, el acceso a la filosofía a través de la literatura demuestra que la filosofía de alguna manera en todas las creaciones humanas. Y por otro lado, un cuento como La Puerta en el Muro es útil para enseñar filosofía desde una proyección más sutil y más amable, que desde ésta misma.

¿?

Martes, Abril 7th, 2009

¿No es la filosofía una suerte de literatura cuando reflexiona desde la distancia sobre la realidad? Y ¿no es entonces, la literatura un mundo propio al suceptible de la reflexión filosófica, al igual que el mundo real, a pesar de que el primer sea una creación y el otro un conjuto de hechos? ¿Cuál es la diferencia para la filosofía, entre el mundo imaginario y el mundo de las cosas concretas, si la filosofía es otro mundo creado con palabras que observa lo que está ahí en el mundo que cuestiona? ¿No es la literatura una fuente de reflexión tanto para la filosofía como lo es el mundo real?

¿Si la filosofía es un cuestionamiento que se constituye a través del lenguaje, no son los personajes de esta una historia filósofos al cuestionarse los acontecimientos sobrenaturales, y entonces, no es el autor un filósofo que reflexiona a través de los cuestionamientos de sus personajes?

¿No son acaso la filosofía y la literatura dos métodos diferentes para la reflexión? ¿No es la filosofía el método más formal para la reflexión que de manera más sutil comienza la literatura, si la filosofía cuestiona igual de un mundo real que de uno imaginario?

Azar

Miércoles, Marzo 18th, 2009

“¿Qué es después de todo, el azar, sino el efecto de una causa que escapa a nuestra comprensión”
- Erckmand-Chatrian

Reseña del texto “Cultura y Verdad” de Renato Rosaldo

Miércoles, Octubre 1st, 2008

Cultura y Verdad es un ejemplo de la filosofía de la antropología y etnología que para nuestro caso nos amplia la perspectiva respecto de lo que se puede entender como cultura desde el discurso que se puede formular sobre este complejo concepto. Desde el punto de vista de Renato Rosaldo parece ser que la manera más rentable de llegar al concepto de cultura es atraves de ejemplos particulares de la misma que nos muestran cómo es que en primer lugar se puede distinguir por un lado los hechos que forman o caracterizan la cultura y por otro lado lo que se puede y no puede decir sobre estos hechos, y en segundo lugar, las multitudinarias formas de interpretar los hechos observador por el antropólogo, etnógrafo e incluso misionero.

El texto en cuestión es un compendio de muestras de lo que puede ser el trabajo de una persona no necesariamente etnógrafo, pero que por distintas razones funge como observador y se dedica a reportar analíticamente las situaciones con las que se encuentra. Lo que Rosaldo trata de explicarnos es que dependiendo del objetivo del observador, resulta de un modo u otro el reporte de lo observado. En el caso de un etnógrafo, se busca de la mejor manera posible * el choque cultural personal y así lograr una descripción de lo más fiel. Por el contrario, en el caso del observador que más que tener como objetivo un análisis descriptivo, tiene un intento de realizar cambios políticos, ya sea invasiones, dominaciones, etc, religiosos, la evangelización por ejemplo, o cambiar la cotidianidad ritual de la sociedad, el discruso realizado sobre ella se verá determinado por tales aspiraciones y resultará crítico y sugerirá lo incorrectas que son sus formas de vida en aras de una solución, una descripción de lo más subjetiva.

ROSALDO, Renato (1991). Cultura y Verdad. México: Editorial Grijalbo.

Atheist

Lunes, Agosto 25th, 2008

Espero que hablen inglés porque aquí está la lista de las 101 citas de ateos.

  • The fact that a believer is happier than a sceptic is no more to the point than the fact that a drunken man is happier than a sober one. The happiness of credulity is a cheap and dangerous quality. – George Bernard Shaw
  • I believe in God, only I spell it Nature. – Frank Lloyd Wright
  • The invisible and the non-existent look very much alike. – Delos B. McKown
  • La Nada

    Viernes, Junio 6th, 2008

    Lo que sucede cuando el ser humano descubre que aquello que era el fundamento de su modo de vida, del obrar humano, lo que hace, lo que no hace, lo que desea, lo que busca, lo que come, lo que bebe, como piensa y como se comporta, lo que le es importante, lo que vale y lo que no, lo que es bueno y lo que es malo, lo bello y lo feo, lo prohibido y lo permitido, no es más que un símbolo sin significado; lo que sucede cuando ya no hay una guía, una referencia, cuando muere con el fundamento divino, el sentido de la vida humana, cuando Dios se convierte en una fábula, no queda nada. Hay una desvalorización metafísica y moral, no se cree ni se confía en nada, no se jerarquiza, un fenómeno también llamado nihilismo. El efecto que este vacío produce en el ser humano es la entrada a una etapa de negatividad, una nueva dimensión en el proceso histórico que describe Nietzche desde el platonismo hasta el superhombre. Una negatividad diferente a la negatividad que se vivía con los ideales ascéticos, en la que todavía se odia la vida, porque queda en el ser humano una necesidad de salvación. Un momento de desepción, este es el pesimismo ilustrado, que consiste en un conciente desprecio a la vida. La voluntad de la nada.

    En gerundio

    Martes, Julio 24th, 2007

    Comienzo a preocuparme seriamente por aquello de que a uno se le va la vida haciendo otras cosas. En que sin darme cuenta llevo muchos años trabajando y hace tres que no viajo, lejos, no a Tepoztlán en el fin de semana, de los que uno deja de ser y empieza de nuevo a descubrirse. No es que no me guste lo que hago, todo lo contrario y tengo suerte de poder aprender y cosechar. Pero llega un momento en el que uno más que prepararse para otras cosas las está haciendo y ¡pum! tienes una vida. Desde luego nos enteramos cuando ya estamos del otro lado y un llamado interno nos reclama. Me acordé de Trainspotting. La vi otra vez el otro día porque me prometí ver todas las películas que enlistó Olallo Rubio en su artículo de películas pachecas en la R&R 66. (Luego intenté ver Cheech & Chong, que por razones patrióticas mi roomate tiene en su colección, y no lo logré.) Trainspotting es buenísima, toda ella, quizá, como lo dice Olallo, la escena del bebé es demasiado perturbadora, pero es parte fundamental de lo que ha de provocar en el espectador. Visualmente, me parece sumamente seductora, y la historia es una realidad llena de crueles ironías. Recuerdo cómo recorrieron el mundo estas palabras:

    Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, Choose washing machines, cars, compact disc players, and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol and dental insurance. Choose fixed- interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisure wear and matching luggage. Choose a three piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing sprit- crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing you last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked-up brats you have spawned to replace yourself. Choose your future. Choose life… But why would I want to do a thing like that?

    Lo primero que te enseñan en filosofía, en clases de ética es que la libertad está en las desiciónes y la responsabilidad en sus consecuencias.
    Estamos muy ocupados la mayor parte del tiempo para hacernos concientes de hacia donde vamos y un día tropezamos. ¿A dónde han ido los sueños? ¿Porqué la realidad tiene que ser tan decepcionante algunas veces? ¿Quién somos? No tiene ningún sentido vivir una vida sin disfrutarla y sin embargo nos vemos continuamente inmersos en situaciones agobiantes que más nos vale asumir de la mejor manera. (No me pregunten por qué pero la semana pasada le estaba dando una desesperada segunda oportunidad a Erich Fromm y su Miedo a la Libertad y dice en el principio que el hombre no es más que un sujeto egoista que tiene que tiene que relacionarse con el mundo de manera que éste le provea de la mayor autosatisfacción posible.) No estoy segura de qué hablo, de lo angustiante que es la existencia. De que rellenamos el tiempo como un espacio en blanco que al cambiar de color se convierte en pasado y que como decía Nietzsche tendremos la fortuna de olvidar después.

    Así es la vida y luego te mueres.

    Les dejo esta canción de nombre “Atomic” que es original de Blondie. El cover es de Sleeper, es sumamente increíble y está en el soundtrack de la película: “Atomic” – Sleeper.mp3

    Y luego pensé en Walking Life, en que las preguntas que hacemos nos mantienen con vida, en que estoy de alguna manera dormida, en que somos una generación que parece no haber despertado. En que se mueve en slow motion y avanza incongruentemente desmotivada.

    Vean el texto sobre Walking Life de JM Bouthemy.

    Y por último rían:

    DIANE: You’re not getting any younger, Mark. The world is changing, music is changing, even drugs are changing. You can’t stay in here all day dreaming about heroin and Ziggy Pop.

    RENTON: It’s Iggy Pop.

    DIANE: Whatever. I mean, the guy’s dead anyway.

    RENTON: Iggy Pop is not dead. He toured last year. Tommy went to see him.

    Arte y Mentira

    Miércoles, Junio 13th, 2007

    Me quedé pensando en aquello de las metáforas…
    En Nietzsche, el lenguaje es metafórico, y el hombre lo olvida en su cotidianeidad, y es en la poesía donde la metáfora cobra vida mediante nombres distintos a los convencionalmente asignados. Existen entonces, metáforas de primer y segundo nivel. Las de primer nivel, institucionalizadas con el tiempo, y las metáforas de segundo nivel que superan la primera comparación entre la percepción y la realidad, una relación que realiza nuestra mente y sólo sucede dentro de nosotros y para nosotros, independientemente de las cosas, proceso en el cual las cosas se manifiestan inalcanzables.

    ¿La Verdad? Probablemente no la conocemos. ¿La necesitamos? Aparentemente no, gracias solamente al hecho de que el hombre se olvida de sí mismo como sujeto y, por cierto, como sujeto artísticamente creador, vive con cierta calma. ¿Qué es entonces la verdad? Una hueste en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos, en resumidas cuentas, una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y adornadas poética y retóricamente. El conocimiento de las cosas y los hechos es siempre dudable, hay muchos factores que afectan la percepción, es un fenómeno antropomórfico.

    El lenguaje une los mundos particulares de cada una de las personas en un común denominador metafórico. El hombre es una artista de primer nivel, diría Nietzsche. Seria conveniente declarar que hay dos realidades entonces. Y que el hombre siempre vive a través de su realidad propia y alternativa, como en una tangente de lo que existe. En una ficción de su autoría. Aún así, necesitamos del arte para escapar de nuestro invento primero tan complejo y tan frustrante, para escapar de nosotros mismos, de nuestra propia creatividad, una vez más nos creamos nuestros problemas y nuestras propias y peculiares soluciones. Inevitable complicación de la naturaleza humana. El lenguaje es una ilusión que nos permite nuevas ilusiones.

    A propósito de mentirosos

    Domingo, Junio 10th, 2007

    La metáfora es un agente que convierte y traslada a la vez objetos o situaciones normales por una representación perturbada y asombrosa de ellas, que pretende el placentero escape momentáneo de la regularidad, y provee así, ubicación, sentido, entendimiento a nuestras vidas, pues el arte otorga nuevos significados que a la vez aportan a las formas de vivir una experiencia, que satisface el principio del placer.

    Pero la metáfora de Nietzsche es un concepto que se remonta a los primeros momentos en que el hombre designó a través de sonidos las cosas que percibía en su entorno. Para él, el lenguaje no es metafórico hasta que cumple las condiciones de la creación artística, es metafórico ya a nivel cotidiano, en el hablar diario. La propiedad de mentira en la metáfora se origina en ese instante en el que lo pronunciado representa lo percibido sin tener relación directa con la cosa en sí, es decir, una designación que comenzó arbitrariamente, sin reglas aún. En primer lugar, un impulso nervioso extrapolado en una imagen. Primera metáfora. La imagen transformada de nuevo en un sonido. Segunda metáfora. El hombre se engaña al suponer que su pronunciamiento tiene una relación necesaria con el objeto designado, no cree equivocarse, pero no está en lo correcto.

    Lo pronunciado que supone representa a una cosa que de hecho representa a muchas cosas a la vez, cosas con similares características, a pesar de que no todas las nubes son iguales, todas llevan el mismo nombre, incluso si esta denominación se divide en otras denominaciones más específicas, nunca habrá dos nubes iguales. Lo mismo sucede con todos los objetos y los conceptos de las cosas se forman sin tomar en cuenta las diferencias individuales entre ellos. No importan cuantos lenguajes existan en distintas comunidades, ninguno de los nombres es verdadero.

    Creer, Saber, Conocer

    Lunes, Junio 4th, 2007

    El derecho a no creer es una entrevista de Miguel Bayón en El País, a dos académicos, un teólogo católico y un ateo. El ateo es Fernando Savater, un filósofo que muchos tuvimos que leer en las clases de civismo de la secundaria. Afortunadamente me obligaron a reinterpretarlo en la facultad y mi apreciación de sus textos pasó de verlos como una guía moral a una serie de cuestionamientos a la moral de la sociedad por alguien que piensa que en su mayoría es dañina. Un tipo encantador, con la inocencia y resignación que todo filósofo mayor no tiene más remedio que acatar, con el valor ensayado mil veces para abrir los libros más peligrosos y discutirlos, para después cerrarlos y delimitar el placer a uno mismo al cercarlo con la desepción de volver a la cruel realidad. El teólogo católico es José María Castillo, también español y teólogo jesuita de la liberación.

    Es interesante que no hay contradicción en dos percepciones del mundo tan difererentes. Como Dios, imaginario o no, es un ser que requiere reajustarse constantemente a los cambios que acontecen en la humanidad como sociedad de individuos electivos. Y sobre todo, como se trata de un ser que no necesariamente corresponde a la religión. Por otro lado, Savater expone una angustia existencial atemporal y trascendente a cualquier religión.

    P. ¿Sigue sirviendo Dios como consuelo ante la muerte?

    F. S. Las funciones de vertebración social que cumplen las constituciones u otras leyes laicas, las cumplían antaño las religiones. Pero a partir del XVII la religión ha ido pasando a un plano más íntimo, más privado, con el cual también tuvo que ver desde el principio, y eso, más que el miedo a la muerte, es el rechazo a la idea de perdición, que es el gran enigma y la gran espina de la condición humana: sabernos mortales es lo que nos lleva a pensar. La idea de la muerte es inasimilable, ya decía La Rochefoucauld que: “Ni al sol ni a la muerte se les puede mirar de frente”. Pues uno de los cristales ahumados para mirar a la muerte es la idea de Dios y de salvación, de alguien que se ocupará de nosotros, aunque sea castigándonos; que no estaremos perdidos del todo. Eso sigue funcionando de un modo o de otro, porque negociar nuestra relación con la muerte nunca ha sido fácil.

    J. M. C. Ante el sufrimiento la religión sigue cumpliendo un papel positivo para mucha gente, para hacerle más soportable la enfermedad, la vejez, la pérdida de un ser querido. Ahora bien, ofrecer una evidencia y una seguridad, no puede, porque no hay evidencia ninguna. Y esta esperanza en la otra vida que a algunas gentes les ayuda, en otras puede ser un verdadero peligro: el terrorista que se inmola pensando en…

    F. S. En las huríes.

    J. M. C. Claro, en ese caso la esperanza en la otra vida es un auténtico peligro. O eso otro tan terrible, la resignación, el aguante y el silencio ante injusticias que no se deberían de tolerar. Siempre recuerdo la afirmación del gran defensor de los derechos humanos de los negros en Estados Unidos, Martin Luther King: “Cuando se recuerden las grandes atrocidades que han ocurrido en el siglo XX, se verá que lo peor no han sido las fechorías de los malvados, sino el silencio de las buenas personas”. Y eso es terrible. Y a eso está llevando de hecho la religión.

    F. S. Bueno, la idea de Marx de la religión como el opio del pueblo, como un adormecedor… Hoy la religión puede ser efectivamente el opio para algunos, porque les da resignación y les hace que soporten los males naturales y el poder establecido como si fueran parte de la voluntad divina; pero en otros casos no funciona como el opio, sino como la cocaína, porque para el terrorista más bien la religión para él es un terrible excitante. Aquello que decía don Pío Baroja de que el requeté era un animal que, una vez confesado y comulgado, atacaba al hombre. La religión no funciona como el opio, todo lo contrario.

    J. M. C. Los casos actuales de terrorismo están ahí, pero recordemos que por ejemplo San Bernardo, en el siglo XII, escribió un tratado, Exhortatio ad milites Templi, para los cruzados, y empieza: “Donde se demuestra que matar al infiel no es pecado”.

    F. S. Lo curioso es que es una exclusiva del monoteísmo. El Antiguo Testamento es una recomendación al genocidio cada cuatro páginas. El Corán, se lea como se lea, está lleno de incitaciones al exterminio del infiel y a extender una tierra dominada por los creyentes y tal. E incluso la figura de Cristo, que es el más manso de los profetas: también dijo que venía a traer la espada y la división.

    Todos somos filosofia

    Miércoles, Abril 4th, 2007

    Veo con tristeza que nadie comentó siquiera una pregunta a los posts filosóficos. Pero no me daré por vencida, estoy segura de que con el tiempo encontraré la manera de escribirla para que ustedes, mis tres lectores, descubran su Sócrates interior.
    Están más cerca de lo que creen. Todas nuestras acciones y convicciónes, opiniones y cuestionamientos, corresponden a una teoría sobre el hombre y su encuentro con el mundo. Respondan este test y entérense ¿a qué corriente de la filosofía pertenecen ustedes? Si son un poquito curiosos, querrán saber más sobre ustedes mismos a través de una interpretación filosófica. Y si la semillita hace efecto, nunca terminarán de encontrar respuestas.

    Mi resultado:
    You scored as Existentialism. Your life is guided by the concept of Existentialism: You choose the meaning and purpose of your life.

    “Man is condemned to be free; because once thrown into the world, he is responsible for everything he does.”
    “It is up to you to give [life] a meaning.”
    –Jean-Paul Sartre

    “It is man’s natural sickness to believe that he possesses the Truth.”
    –Blaise Pascal

    Existentialism – 100%

    Justice (Fairness) – 75%

    Hedonism – 75%

    Kantianism – 65%

    Utilitarianism – 55%

    Apathy – 40%

    Strong Egoism – 30%

    Nihilism – 20%

    Divine Command – 0%

    Sujeto – Objeto

    Martes, Abril 3rd, 2007

    Un comentario inspirador en el post de Levinas me animó (contra todo pronóstico) a contarles un poco más de él. Y tal cual lo indica Ernesto, como antecedente de lo qué es la subjetividad en Levinas está el discurso fundacionista de la fenomenología de Husserl que busca la génesis de todo sentido posible como propósito de índole practico, que enmarca la validez de las ciencias e implica superar el nihilismo y el relativismo de la cultura europea, por la imposibilidad de conmensurar los vocabularios de las distintas disciplinas dada la extrema particularización y especialización en los estudios que se encierran en sí mismos y se olvidan de la visión panorámica del conocimiento, y es que si la filosofía lo que busca es el origen del sentido, la especialización se desvía del objetivo, así Husserl elabora la propuesta de la reflexión trascendental.

    La aportación de Husserl fue replantear la finalidad de la filosofía y su propuesta como método para llegar ahí por medio de que todo sentido sea experimentado: la fenomenología. Una fenomenología como técne, de la cual se obtengan un conjunto de procedimientos inamovibles que se aprenden una sola vez y que conduzcan al mismo resultado.
    En la fenomenología husserliana, se muestra la competencia ontológica de la intersubjetividad para la constitución óptica (objetiva) del mundo, en la cual se establece que hay una distancia del sujeto con el objeto, lo que significa que el sujeto no se apropia del objeto, como ya lo decía Heidegger también.
    La idea general es que la filosofía se realice sobre una base libre de dudas que elimine la posibilidad de error, basándose primariamente en la pretensión de objetividad, entendida como la proximidad en la que el sujeto sea un sujeto tal que no obstaculice el camino a la verdad, de manera que para Husserl la objetividad no es la distancia entre el sujeto y el objeto; y de lo único de lo que podemos estar seguros es de la experiencia vivida, esta es indubitable, a pesar de que después se pueden hacer juicios erróneos sobre esta.

    La relación, misma que debe pensarse en términos formales, entre pensamiento y objeto, toma el pensamiento en términos de conciencia, la conciencia de algo distinto de sí mismo, y aquello a lo que se refiere la conciencia, aparece según el modo como la conciencia se dirige a ella. Hecho similar al efecto profeta descrito por Spinoza en el Tratado Teológico-Político.

    Sujeto

    Viernes, Marzo 30th, 2007

    ¿Se perdieron a sí mismos alguna vez?
    Después de casi un par de años de descanso, tengo una urgencia de filosofía. Para cuando terminé todos los semestres estaba realmente agotada, con más preguntas que al principio y los ideales derretidos entre los dedos. Es una carrera difícil, no temáticamente, personalmente. Hay que ser muy valiente y a mi me parece que yo era muy joven para tanta inmersión en el abismo entre la teoría y la realidad. Necesitaba probar una nueva relación con el mundo, no a través de cuestionamientos e hipótesis, quería tocar realidades concretas y no ideas de ellas, ver gente y saber qué piensan de una canción, de un libro, del gobierno y del amor, sin la presión del sentido y la trascendencia a un costo existencial. El extremo uso de razón es el camino para perderla. Pero he estado enamorada muy pocas veces en mi vida y una de ellas es de la filosofía. No sé si será normal que un día uno despierte amando a alguien con quien tuvo una relación hace mucho tiempo y creía que había olvidado. No me ha pasado. Aún no. Algunas veces somos los mejores para engañarnos a nosotros mismos. Pero aún así, hay cosas de nosotros que nunca dejamos de ser y lo manifestamos poco a poco hasta que nos perdemos para recuperarnos alimentando el hambre de ser uno mismo. La filosofía es una forma de vida que silenciosamente nos delata en la cotidianidad. Ultimamente he llegado a las noches intentando buscarme en los libros que alguna vez me hicieron creer que sigo viva mientras no deje de necesitarlo.

    Ayer estuve leyendo a Levinas: De Otro Modo Que Ser O Más Allá De La Esencia. Este señor murió a penas hace 10 años, así como algunos presumen de haber vivido un mundo con Lennon, yo viví en un mundo con Levinas. Lo maravilloso de él es que supo acomodar los conceptos previos de la fenomenología al hombre del siglo XX y los paradigmas sociales superados por éste, habla del hombre y su naturaleza renovada sin perder la universalidad de sus postulados.

    Lo que busca Levinas es unir su propuesta de la noción de fundamento a su concepción de sujeto de manera dependiente y se pregunta: ¿cuál es el fundamento de todo sentido si no hay sujeto? El sujeto es la presencia inmediata con la que nos encontramos, el cuerpo es el elemento sensible, el cuerpo de uno mismo, y es en referencia a este que se distinguen los otros cuerpos. Acontecer es presencia corporal, es ser, es presencia inmediata, pero entre los juicios del acontecer de la presencia de la corporalidad, está la reflexión, y la reflexión conlleva un discurso que se da a través de medios o también llamadas instancias reflexivas, o sea, los medios que permiten realizar el discurso enunciativo de lo sensitivo, de la sensación que acontece, acontecimiento de la sensación en el que se muestra la naturaleza, y el intento de describirla discursivamente es nuestra naturaleza también, porque necesitamos entender narrativa y simbólicamente las cosas como resultado de la reflexión que realizamos en pro de un entendimiento o comprensión completa en la que se realice o finalice la conexión del proceso de contacto con lo otro, que no significa no ser de otro modo, sino otro modo que ser.

    ¿Se entendió?