Basta de vacaciones mentales. Me había resistido a la normalidad pero ha vuelto sin preguntarme, así que mejor darle por su lado que resagarce.
Un año nuevo, doce meses enteritos para planear. Planear es divertidísimo como la comodidad de pensar en el después. Lo fabuloso de los primeros días de enero es que todo lo que uno concibe sabe a ilusión y el futuro se presenta de lo más seductor.
Aún no sabemos si es tan sólo un espejismo.
Me encanta la primera parte del año porque me dura poquísmo, apenas y se sienten esos meses, cuando uno abre los ojos ya se va a acabar el año otra vez, sobre todo ahora que las navidades empiezan en octubre.
Llegué a este café con luz del día y a mi espalda está la noche, no sé qué hice todas estas horas. Lo mismo me pasa con el ciclo gregoriano anual, cuando llega el final no sé dónde estuve en el principio. Pero consumo la emoción de hacer planes y propósitos de la misma manera que consumo el analítico desenlace. Vomito en palabras todo lo que puedo sobre el año que termina y cuando no tengo más que despedir, lleno el hueco de angustia que alivio como todo el mundo que no sabe que la tuvo y me compro una agenda, apunto las cosas, hago una lista y me creo que voy a lograrlo todo. Dudarlo es parte del espectáculo, le da sabor al asunto. Si yo fuera de esas personas que cumplen lo que se proponen y acaban lo que empiezan, el tema del año nuevo no tendría gracia, pero como soy del inmenso promedio que dice que no fumará y que en julio en una borrachera se roba un cigarro de una cajetilla ajena de la manera más natural, enlistarse unas cuantas metas tiene mucho más sentido.
De modo que no es que sea de su incumbencia pero aquí están mis propósitos. Espero que me cuenten los de ustedes y a ver en qué unimos fuerzas.
Voy a leer un libro a la semana.
Dejaré de fumar.
Comeré frutas.
Me titularé.
Comenzaré a convertirme en la escritora que quiero ser.
Viajaré.
Crearé lo que en un futuro será una fundación de bibliotecas en comunidades rurales.
Y el amor… Lo más importante de todo es el amor.
Y como ven, este blog será un poco más personal.