Blink me
Viernes, marzo 30th, 2007Medida de tiempo universal
Medida de tiempo universal
Así me siento hoy.
Es viernes otra vez. Es extraño, creo que me acostumbre a que será viernes y después lunes y luego viernes y así. De pronto ya no sé qué día estamos cursando. Estoy emocionada pero veo el lunes tan cercano, que me confundo entre la alegría y la desepción.
La canción de este viernes es de Anna-Catherine Hartley , más conocida como Uffie, una guapa señorita que nación en Miami, creció en Hong Kong y luego vivió en paris. No sé si tiene más de cuatro canciones, con ésta debutó. Es dancy, es electrónica, voces distorcionadas, mueves los hombros, te pones coquetón y quieres ir de reven.
Pop the Glock – Uffie
¿Se perdieron a sí mismos alguna vez?
Después de casi un par de años de descanso, tengo una urgencia de filosofía. Para cuando terminé todos los semestres estaba realmente agotada, con más preguntas que al principio y los ideales derretidos entre los dedos. Es una carrera difícil, no temáticamente, personalmente. Hay que ser muy valiente y a mi me parece que yo era muy joven para tanta inmersión en el abismo entre la teoría y la realidad. Necesitaba probar una nueva relación con el mundo, no a través de cuestionamientos e hipótesis, quería tocar realidades concretas y no ideas de ellas, ver gente y saber qué piensan de una canción, de un libro, del gobierno y del amor, sin la presión del sentido y la trascendencia a un costo existencial. El extremo uso de razón es el camino para perderla. Pero he estado enamorada muy pocas veces en mi vida y una de ellas es de la filosofía. No sé si será normal que un día uno despierte amando a alguien con quien tuvo una relación hace mucho tiempo y creía que había olvidado. No me ha pasado. Aún no. Algunas veces somos los mejores para engañarnos a nosotros mismos. Pero aún así, hay cosas de nosotros que nunca dejamos de ser y lo manifestamos poco a poco hasta que nos perdemos para recuperarnos alimentando el hambre de ser uno mismo. La filosofía es una forma de vida que silenciosamente nos delata en la cotidianidad. Ultimamente he llegado a las noches intentando buscarme en los libros que alguna vez me hicieron creer que sigo viva mientras no deje de necesitarlo.
Ayer estuve leyendo a Levinas: De Otro Modo Que Ser O Más Allá De La Esencia. Este señor murió a penas hace 10 años, así como algunos presumen de haber vivido un mundo con Lennon, yo viví en un mundo con Levinas. Lo maravilloso de él es que supo acomodar los conceptos previos de la fenomenología al hombre del siglo XX y los paradigmas sociales superados por éste, habla del hombre y su naturaleza renovada sin perder la universalidad de sus postulados.
Lo que busca Levinas es unir su propuesta de la noción de fundamento a su concepción de sujeto de manera dependiente y se pregunta: ¿cuál es el fundamento de todo sentido si no hay sujeto? El sujeto es la presencia inmediata con la que nos encontramos, el cuerpo es el elemento sensible, el cuerpo de uno mismo, y es en referencia a este que se distinguen los otros cuerpos. Acontecer es presencia corporal, es ser, es presencia inmediata, pero entre los juicios del acontecer de la presencia de la corporalidad, está la reflexión, y la reflexión conlleva un discurso que se da a través de medios o también llamadas instancias reflexivas, o sea, los medios que permiten realizar el discurso enunciativo de lo sensitivo, de la sensación que acontece, acontecimiento de la sensación en el que se muestra la naturaleza, y el intento de describirla discursivamente es nuestra naturaleza también, porque necesitamos entender narrativa y simbólicamente las cosas como resultado de la reflexión que realizamos en pro de un entendimiento o comprensión completa en la que se realice o finalice la conexión del proceso de contacto con lo otro, que no significa no ser de otro modo, sino otro modo que ser.
¿Se entendió?