Archive for enero, 2007

Menos es mas

Jueves, enero 18th, 2007

Mi microcuento favorito es de Julio Cortázar:

En un pueblo de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si un lector desemboca en esa página al dar las tres de la tarde, muere.

Es parte de las Instrucciones-Ejemplos Sobre la Forma de Tener Miedo en Historias de Cronopios y de Famas (1962).

Escapismo

Jueves, enero 18th, 2007

“El mundo está cansando y triste. La naturaleza tocaba a su fin y el pesimismo rondaba las tierras y a sus habitantes: Pero tú y yo estábamos alegres.”

Gilbert K. Chester

Kick ass tonight

Miércoles, enero 17th, 2007

Nights are poems that had stolen beauty from the day and produce the magic reality can´t take.

Las noches son poemas que le han robado la belleza al día y producen la magia que la realidad no puede crear.

El infierno en la tierra

Miércoles, enero 17th, 2007

No puedo recordar la última vez que leí algo tan perturbador que tuviera que detenerme para cerrar lo ojos y asimilar tan alarmante realidad, que una respuesta de Ayaan Hirsi Alí en una entrevista a El Pais:

“Cinco años. Fue a esa edad cuando mi abuela decidió que me sometiera al rito de la purificación, en contra del deseo de mi padre que no apoyaba esas ideas por considerarlas antiguas y aberrantes. Pero mi padre no estaba. Y en Somalia, al igual que en muchos países de África y Oriente Próximo, se purifica a las niñas mutilándoles los genitales. Con lo que un buen día, mi severa abuela decidió que nuestros kintir, nuestros clítoris, eran muy largos. “Tu clítoris llegará a ser tan largo que se balanceará de un lado para otro”, nos decía a mi hermana y a mí. Nosotras no teníamos ni la menor idea de lo que hablaba. Yo no entendía nada. Hasta que un día me tocó vivirlo. Recuerdo que un hombre llegó a casa; casi seguro que era un circuncisor tradicional itinerante del clan de los herreros. Primero, mi abuela se encerró con mi hermano y le hicieron algo, no sabía qué, pero había sangre y mi hermano se quejaba, tenía la cara desencajada y la mirada aterrada. Luego me tocó a mí. El hombre tenía unas inmensas tijeras en la mano. Mi abuela y otras mujeres me sujetaban. Aquel hombre puso su mano sobre mi sexo y empezó a pellizcarlo, como mi abuela cuando ordeñaba las cabras. “¡Ahí está el kintir!”, dijo una de las mujeres que ayudaban en el rito. Entonces las tijeras descendieron entre mis piernas y el hombre cortó mis labios interiores y el clítoris. Lo oí perfectamente. Clack. Como cuando se corta en una carnicería un pedazo de carne. El dolor que se experimenta no tiene palabras, me subía por las piernas, no dejaba de aullar, me invadió entera, un dolor imposible de explicar. Pero después de que te han mutilado, después de que notas cómo la sangre te corre por las piernas, me cosieron. Aquel señor tenía una enorme aguja sin punta y con ella remató su faena. La aguja pasaba entre mis labios externos. Yo intentaba defenderme, chillaba, protestaba, la abuela no dejaba de repetirme que sólo era una vez en la vida, que a partir de ahora estaría limpia, que tenía que ser valiente. No acababa nunca la pesadilla. Hasta que aquel hombre cortó el hilo con sus dientes.”

Es contingente todo lo que no es necesario

Miércoles, enero 17th, 2007

Una tarde-noche en el departamento de mi mejor amiga. Cada una en un sillón nerdeando con su computadora. La tv está encendida transmitiendo una penosa entrevista más a Alejandro González Iñarritu (¿acaso se ganó el Nobel a la Paz? ¿Qué nos importa dónde estaba su mamá cuando le entregaron el premio?). Se generan comentarios ocasionales que no corrompen la comodidad del silencio. De pronto comienza a sonar un concierto de clacsons y a lo lejos un choque de autos nos despierta reunir las miradas…

Grace: ¿Elvis, por qué hay accidentes?

Elvis: Porque existe el azar.

Un silencio y vuelve cada quien a su asunto previo.

Unos minutos después…

Elvis: Lo que no sé es por qué.

__________

¿¿¿Clacsons??? ¿Existe esta palabra?

Power to the people

Miércoles, enero 17th, 2007

En el programa de esta mañana leímos una nota sobre la empatía de los jefes (o personas con autoridad sobre otras personas) por los sentimientos de los demás. Al parecer, conforme las personas ganar poder pierden sensibilidad y precaución al relacionarse. Según un estudio de Adam Galinsky publicado en Live Science -una de mis páginas favoritas- uno es tan considerado como escriba en su propia frente la primera letra de la palabra “empatía”.

Hágalo ahora mismo con su dedo y tome usted una foto mental del resultado antes de leer los siguientes párrafos.

Si usted escribió una letra legible para los demás, es una persona que valora lo que los otros piensan y sienten.

Si usted escribió una letra ilegible para los demás, piensa antes en usted mismo que en los efectos que tienen sus desiciones en otras personas.

Si usted escribió una letra minúscula, tiene baja autoestima y piensa que vale menos que el promedio de las personas que le rodean.

Mi resultado es este:

Sí, yo necesito terapia.

Capitalizacion de la oscuridad

Miércoles, enero 17th, 2007

“Toda obra literaria debe partir del sufrimiento humano.”

Fadanelli

Por algo se empieza

Miércoles, enero 17th, 2007

Por algo se empieza.

La sociedad mexicana está en pañales y nos quejamos de que su evolución se ve estancada no sólo en las condiciones más precarias, constantemente lo vemos en los altos mandos, pero sobre todo en las comunidades más pobres y con menor acceso a la educación, donde no hay bibliotecas, la educación impartida es carente y los educandos no tienen mayores herramientas para ser autodidactas, y las opciones para subsistir a través de los escasos recursos laborales resultan determinantes para la forma de vida llevada.
Pero, por algún lado tienen que empezar a cambiar las circunstancias.
Al parecer, según una nota publicada hoy en El Universal, un estudio titulado “El programa oportunidades examinado desde el género” reporta que se han dado numerosas crisis familiares ocasionadas por el programa Oportunidades, a causa de la diferencia que se genera en la cotidianidad familiar debido a que las madres y amas de casa tengan, al igual que el padre, un trabajo remunerado que influye en la economía familiar.
El machismo, una actitud que presentan tanto hombres como mujeres, se está enfrentando a su propia falta de razones para devaluar a la mujer y subestimar sus capacidades y alcances. Es una dinámica nociva cuyas reglas comienzan a reajustarse en algunos hogares.
El machismo es un ejemplo del intucionismo tan atacado por John Rawls, en el que los principios de justicia de un sistema o institución se jerarquizan por la intuición, misma que entra en conflicto con otros modelos jerárquicos en el momento que alguien decida luchar por la validez de una opinión distinta. Por lo tanto, el intuicionismo está destinado a sustituir su precariedad por el establecimiento de normas que medien los conflictos de intereses, como decía Hobbes, hace falta un acuerdo social antes de que nos matemos (en este caso corrompamos la libertad del otro) los unos a los otros.
Si los cambio comienzan en casa, la evolución se proyectará en el funcionamiento de las instituciones básicas de la sociedad que eventualmente reconocerán y adaptarán el trabajo de las mujeres que beneficien diferentes aspectos de la sociedad y convivencia comunitaria, incluyendo un nuevo patrón de igualdad y de respeto por el resultado sin discriminarlo por su procedencia. Y quienes piensan que el trabajo hecho por mujeres es un trabajo menor, lo pensarán dos veces

Memorias

Miércoles, enero 17th, 2007

Recuerdo el vacío de la oscuridad y las manchas extintas de luz. Los colores y sus matices que residen ahora en el ocaso y frustran la voluntad de crear. Encarno el pecado de memorizar las imagenes y el anhelo al retorno. Descanso en la angustia de nacer de nuevo, en la inseguridad de no tener un fundamento en que confiar. Vivo la construcción del deseo de verdad que pretende una realidad con la débil presencia del recuerdo de la creencia en la historia que muere en un ataud de nombre causalidad.

Perspectiva

Martes, enero 16th, 2007

Le decía el otro día a una amiga que sólo somos perspectivas con pies.